
En un mundo donde todos somos adultos, nos restringe la vejez y nos aleja la verdad.
La verdad es muy distinta a la realidad de cada uno; pues cada uno tiene su propia realidad y su propia vejez llega a la suma de tantas realidades.
Hace muchas realidades no he podido espejar lo que siento; por un tiempo estuve suspendido de mi realidad.
Cada vez que una persona depende de otra se pierde en otra realidad, la idea de subsistir puede entenderse de esa manera. Enamorarse e incluso acompañarse en distintas tardes, noches y mañanas a veces significa ser un poco mas libre de cada uno, pero depender del otro y de sus propias prisiones.
Ella puede robarme todas las sonrisas y que logre desmerecer mis malestares, pero al dejarla puedo volverme piedra por dentro y volver a ser una victima de la realidad que se cultiva hace años. E increíblemente siembro todavía diariamente angustia.
Veremos como cambia. Hay que dejarse sorprender a veces.